Excusa o propósito

Muchas veces nos sentimos abrumados con tanta información a nuestro alcance y tantas sugerencias para sentirnos mejor con nosotros mismos que no sabemos qué hacer o cómo empezar.

El secreto está en re-aprender lo aprendido que no nos está funcionando. Desde luego la excusa es, ya lo aprendimos así, eso fue lo que nos enseñaron, así van las tradiciones, se lo ha venido haciendo por muchos años.  La pregunta aquí es, te está sirviendo en la vida diaria, en tus relaciones personales, en tu trabajo, etc.  y realmente eso es lo que deseas hacer, sentir o ser por el resto de tu vida?

Modificar una conducta en muy sencillo. Es volver a aprender pero de diferente manera. La mayoría de las personas no saben cómo aprender, ni tampoco se concientizan de la importancia de ello. En su mayoría lo conciben como una resolución de problemas y situaciones determinadas sin tomar en cuenta que es su actitud concientizada la que debe primar.

La resolución de problemas es importante, pero el verdadero aprendizaje conlleva un trabajo de introspección, o sea, un trabajo en el que se considera críticamente el propio comportamiento a través del cual se intenta cambiar.

Este ejemplo lo encontré en  una de mis búsquedas y lo considero preciso, “imaginémonos un mecanismo a distancia que encienda cada fin de semana la calefacción de una casa a una hora determinada. Si su mecanismo dispusiera de un mini ordenador que se preguntase por qué enciende la calefacción cada semana y a continuación analizase si tiene que ser cada semana o cada quince días, el mecanismo realizaría un proceso completo”. Es igual con las personas, adoptamos aprendizajes sin preguntar el por qué y sin analizar o buscar más información al respecto y tener nuestra propia opinión sobre la cual decidir. Nos acostumbramos a huir de la crítica echando la culpa a cualquiera o incluso a todo el mundo menos a nosotros mismos.

Si a todas las excusas las tomamos como propósito para el cambio, al final lo que haremos es modificar nuestra conducta, no porque nos digan que debemos cambiar, ni porque en el curso que asistimos se nos recomienda hacerlo, sino porque sentimos una necesidad interior de mejorar. Es nuestra decision!

La conclusión será que el aprendizaje eficaz es el resultado de la gente razonando acerca de su propio comportamiento cada día.

El Agradecimiento

El agradecimiento es la memoria del corazón             Lao Tse

Tengo la plena convicción de que ser agradecidos es una de las formas de cruzar fronteras para llegar a un plano más emocional y espiritual.  Agradecer es reconocer con humildad  y valorar las cosas importantes de la vida o más bien dicho dar valía a todas las cosas que son parte de nuestro mundo.

En realidad el no saber agradecer, ese decir gracias que marca la cortesía y la buena educación, en el fondo no es más que un evitar abrirse a los demás, es actuar en una forma autosuficiente e inconscientemente poner una máscara de protección a nuestra fragilidad y carencia de autoestima saludable.

Si nos ponemos a pensar, cuando uno espera un gracias de alguien, en realidad es sentir que ese alguien comprenda que nos hemos preocupado por ellos, que hemos invertido nuestro tiempo y puesto nuestro corazón en lo que hacemos por él o ella.

A veces tenemos la idea errónea de que al recibir algo de alguien y tener que dar las gracias, supone quedar en deuda con esa persona.  Si esa es tu percepción, déjame decirte que tu agradecimiento no es sincero.  Que inconscientemente no estás dándote valor (autoestima) y aceptando que te mereces recibir lo dado.

Por otro lado hay personas que agradecen todo y a todos pero nada a ellos mismo, pensando que es una actitud egoísta o que no son dignos de hacerlo.  El agradecimiento a ti mismo es una forma hermosa de reforzar tu autoestima, así que jamás pierdas la oportunidad de hacerlo; verás cómo día a día tu autoestima se incrementará sin que te des cuenta.

El fin de semana pasado leí un libro que una buena amiga mía me regaló por mi cumpleaños, su título: “la magia del orden” de Marie Kondo.  Se me hizo muy interesante la forma como la autora lleva el agradecimiento a otro nivel!  considera el agradecer hasta a las prendas de vestir que estamos regalando, darle las gracias por habernos abrigado, por habernos hecho sentir elegantes y bonitas y por habernos acompañado en las aventuras de la vida, igualmente a los artículos que nos sirvieron durante el tiempo en nuestro poder, realmente me quedé impresionada!  Hablando sinceramente no se me hubiera ocurrido hacer esto y al ponerlo en práctica con las cosas que doné el fin de semana, la sensación de paz, tranquilidad y alegría fue hermosa, la certeza de que servirían a otras personas me dio un sensación de alivio increíble.  No sentí la prepotencia de regalar lo que ya no deseo, sino la felicidad de que me sirvieron y servirán ahora a otros.

Lo anterior me hizo recordar que muchas veces he hecho la comparación muy sencilla y hasta doméstica, sin el menor ánimo peyorativo,  que la vida es como un perrito tratando de agradarnos, que si le agradecemos por eso que está haciendo y le decimos que lo hace muy bien, sigue haciéndolo con más esmero, pues la vida también es así de fiel, cuando le damos gracias por todo lo que nos da, por todo lo que tenemos, nos da más y más cada día. El agradecimiento es una clara manifestación de un corazón que nos está enseñando a valorar cada detalle, cada palabra, cada caricia, cada momento compartido.  Es cuando nos detenemos a mirar a nuestro alrededor y nos concientizamos de todas las maravillas que poseemos, podemos ver, hablar, sentir, oler, tocar, correr; tenemos familia que nos ama, amigos que nos aprecian y  es saber que tenemos un vida llena de experiencias bellas.

Algunas personas consideran la gratitud con un músculo, a medida que lo entrenamos percibiremos más cosas por las que estemos agradecidos, así que a entrenar el músculo diariamente!!.

Dar y recibir

Dar y Recibir

Hace algunos días estuve conversando con una muy querida amiga y salió a la luz el tema dar-recibir.

Algunos sostienen que dar y recibir son dos caras de la misma moneda, pero es esto en realidad lo que pensamos? A veces parecería que lo que único que sabemos es dar y dar y dar y cuando se trata de recibir, inconscientemente pensamos que no nos merecemos lo que sea que nos estén dando o que no nos hace falta. Desde luego este es un punto a discutir. Muchos dirán que no necesitan recibir porque tienen mucho, bastante o demasiado y lo que les gusta es dar; pero si nos ponemos a analizar esto, en el fondo es el Ego que no nos deja aflorar nuestra humildad. Creo que todos hemos estado en esta posición alguna vez y se nos hace difícil recibir, lo importante es reconocerlo!

Si bien es cierto dar es una de las cosas más maravillosas que hay, siempre y cuando se lo haga de todo corazón y sin esperar que la otra persona ni siquiera agradezca, se lo haga por el placer de dar, sin gritarlo a los cuatro vientos, también es cierto que si no sabemos recibir le privamos a otra persona ese placer de dar que hemos experimentado nosotros, esa fue la enseñanza de mi amiga, muy valedera desde mi punto de vista.

Así que la próxima vez que alguien le ofrezca algo o le dé algo no se sienta mal ni piense que es por humillarlo(a), acéptelo con todo cariño, saque a relucir su valía, su Autoestima y sepa que usted se merece recibir y a la vez brindarle a otra persona la satisfacción de dar, que en sí es otra forma de dar.

Las fechas límites

Por lo general es nuestra costumbre poner fechas lí­mites a muchas cosas, las que en realidad son buenas y necesarias si estamos hablando de un proyecto que queremos ver hecho realidad, de la construcción de obras públicas; tenemos una fecha lí­mite para la entrega de un vestido de novia, pues la boda ya tiene fecha!.  Lamentablemente nos hemos acostumbrado a poner fechas lí­mites en el campo de nuestras relaciones personales también; por ejemplo, si es que Juan, Jaime, José o quien sea, no me da el anillo de compromiso hasta el mes de Diciembre, nuestro noviazgo se termina! si es que no termina con la otra enamorada que tiene en tres meses, yo termino con él; si no se divorcia hasta el año que viene, la relación no va más, si no manda al hijo de su casa máximo después de la Navidad, yo no regreso con él.  Esto también se da en relaciones que han estado ya por largos años, dicen: voy a permanecer en el hogar hasta que los hijos se gradúen,  si él no cambia su carácter y su forma de tratarme, yo me voy máximo en seis meses, podrí­amos enumerar muchas más.  Así­ las parejas viven en la espera de que si la relación funcionará, no funcionará o qué pasará.  Estas frases les deben sonar muy familiares, casi todos nosotros hemos caí­do en alguna de ellas.

Por otro lado (en nuestro inconsciente afán de control) tendemos a pedir consejo, sea a personas amigas o a profesionales en cómo puedo hacer para que él o ella haga……… ya sea que no me siga traicionando, que tengamos un bebé, que me ponga más atención, que se comprometa en el matrimonio, que haga más dinero y la mejor! que me valore y aprecie lo que hago por él o ella!

Como vemos nuestro amor hacia la otra persona se halla condicionado de alguna manera de tal forma que muchas veces antes de que comience una hermosa relación basada en la espiritualidad ya está nublada por fechas lí­mites y condiciones a nuestra conveniencia para que pueda seguir.

Serí­a bueno que cuando cualesquiera de estas situaciones se presenten, en lugar de poner fechas lí­mites de acuerdo a nuestro criterio, busquemos dentro de nosotros qué nos está queriendo decir el Universo, en cuál  de nuestras cualidades o defectos debemos trabajar? cuál es el mensaje que esta situación tiene y principalmente cómo hago para sacar lo mejor de mí­, qué necesito amar más de mi? cómo puedo hacer para creer más en mi, para tener más confianza en mí­ misma(o)? cuánto tiempo dedico a preocuparme por el desenlace o cuál es mi mayor miedo? desde luego tenemos como resultado la ansiedad, que dicho sea de paso se genera por estar aquí­ y ahora pero querer estar allá!

La ansiedad está relacionada con una relación que no es saludable, hacerse preguntas como éstas nos darán una mayor claridad de nosotros mismos, al hacer esto veremos cómo las fechas lí­mites desaparecen, porque seremos nosotros los que estemos a cargo de nuestra vida sin esperar en otros, sabremos la maravilla que somos en realidad y cuánto valemos, así­ tendremos la relación que queremos tener. Sabremos qué queremos para nosotros.

Una sugerencia, la próxima vez que estés poniendo fecha lí­mite en tu relación, mira en tu interior, ahí­ está la respuesta!

 

Comienza a liberarte

Si leíste mi blog anterior y te pusiste a pensar en él, probablemente te estarás preguntando cómo liberarte de la carga que llevas por años si muchas veces ni siquiera sabes el por qué de esas cargas, solamente que están ahí. También te preguntarás si quien te hirió no tiene la culpa, entonces quién. Igualmente cómo disfrutar de la vida cuando hay cuentas que pagar y asuntos que resolver.

La solución realmente es muy simple, aunque a veces parece un tanto difícil, aceptar las cosas como son, o están o suceden.

La aceptación es indispensable para poder trabajar con lo que queremos trabajar. Pero que pasa en nuestro inconsciente?, la negación se hace cargo de nuestra mente y nos la nubla, es por eso que despertar nuestra consciencia es de vital importancia para así darnos cuenta de qué es lo que nos conviene más para nuestro bienestar personal y nuestra felicidad interior, para valorarnos más y más cada día.  El momento que aceptamos que tenemos un problema, que hay algo que nos molesta, ese momento hemos dado el primer paso a nuestra liberación.

Por difícil que sea acéptalo, lamentarse sobre el pasado no cambiará nada y preocupándose por el futuro no te protegerá de él. Qué es lo que se puede hacer, aquí y ahora, para atraer más amor a tu vida, felicidad y paz ya que el objetivo de nuestras vidas es ser felices?. Nos sería de buena ayuda tomar en consideración lo siguiente:

Neale Donald Walsch, autor de la trilogía “Conversaciones con Dios”, tiene esta sabia definición: “La perspectiva crea la percepción, la percepción crea la creencia, la creencia crea el comportamiento, el comportamiento crea la experiencia y la experiencia crea la realidad y la realidad crea la siguiente perspectiva”.

La perspectiva es el modo de visualizar o dibujar un escenario, en la vida real es la forma cómo vemos las cosas, nuestra idea de ellas o nuestro paradigma.

La percepción es la manera en la que el cerebro interpreta los estímulos sensoriales que recibe a través de los sentidos para formar una impresión consciente de la realidad física de su entorno, redundando diríamos que es lo que percibimos de lo que visualizamos.

La creencia es el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa, o sea que está totalmente seguro de lo que piensa.

El comportamiento o conducta es el conjunto de respuestas que presenta un ser vivo en relación con su entorno o mundo de estímulos. El comportamiento puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario, o sea que tu actúas de acuerdo a la información que has recopilado hasta aquí.

La experiencia es una forma de conocimiento o habilidad derivados de la observación, de la participación y de la vivencia de un evento proveniente de las cosas que suceden en la vida, especialmente de las cosas que suceden en tu vida.

La realidad es existencia real y efectiva de una cosa, desde luego tomando en consideración todos los conceptos dados anteriormente sería tú realidad.

Así  que veamos las cosas desde otro punto de vista, desde otra perspectiva, más positiva, más alegre, más tolerante para que partiendo de ese punto tengamos una percepción diferente de lo que está pasando en nuestras vidas, que nuestro comportamiento sea de acuerdo con nuestro criterio, un criterio consciente para así tener una experiencias que nos hagan realmente felices y seguirnos llenando de buena energía cada día y atrayendo cosas buenas hacia nosotros.

Tratemos de olvidarnos del Ego, el egoísmo, el egocentrismo, los rencores, las culpas, todo eso que nos atormenta y que no tenemos el coraje de manifestarlo por temor al qué dirán, por mantener una relación que realmente no nos nutre, más bien nos está matando por dentro o de un trabajo que no nos da satisfacciones.

Concluiré recalcando que todo depende de cómo vemos las cosas y no de la forma en que son en sí mismas. Es nuestra percepción la que determina el significado que le damos a los hechos, no son los hechos en sí, es nuestra percepción sobre la realidad la que determina nuestra forma de actuar.

Tomemos responsabilidad de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos, de nuestras emociones, de nuestras acciones que son lo único sobre lo que tenemos control y así iremos liberándonos cada día de nuestras cargas.

En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo se ve del color del cristal con que se mira.                               Ramón de Campoamor y Campoosorio.

 

Esclavitud moderna

Cuando hablamos de esclavitud siempre pensamos en épocas muy lejanas de tiempos pasados, pero lamentablemente en nuestra época sigue habiendo esclavitud!

Pregúntate de qué eres esclavo(a)?, de las heridas que recibiste cuando niño(a)?, de tus traumas de la infancia?, de lo que alguien más decidió que fueras?, de una relación que no te satisface?, de un trabajo que no disfrutas? o de la rutina de la vida?. Se podrí­a asegurar que la mayorí­a somos esclavos de algo, de algún trabajo, de alguna escuela, de alguna pareja, de un grupo, de una religión, hasta podrí­amos decir que de un aparato electrónico. Liberarnos es lo importante, tirar la carga que se lleva en la espalda con resentimientos, rencores, culpas propias y de otros. Deja de culpar a otros y a tu pasado de lo que no marcha bien en tu vida. Cada dí­a tienes la oportunidad de empezar otra vez, cada mañana, al abrir los ojos recibes otra oportunidad, recibes inspiración para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida, la responsabilidad es toda tuya, es tu decisión. No olvides que tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, tampoco depende de Dios, tu felicidad depende de ti, porque si tú no quieres estar feliz, nadie puede hacer nada al respecto.

Pregúntate qué es lo que te tiene esclavizado(a), el miedo al rechazo? al éxito? al fracaso? al qué dirán? a la crí­tica? a cometer errores? a quedarte solo(a), esas ideas están en tu mente y son cadenas que tú mismo le has impuesto a tu vida. A lo que debemos tenerle miedo es a no ser nosotros mismo, a dejar pasar nuestra vida, a que más tarde digamos dónde se fue el tiempo? sin darnos cuenta que lo que se fueron son las oportunidades que nos brindó la vida, que no las aprovechamos, oportunidad de decirle a otros cuánto los amamos, oportunidad de mostrarte a otros como eres, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes.  Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta que nadie lleva un registro de tus faltas, sólo tú mismo, ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica eres tú mismo,  ya déjate en paz, ya perdónate, camina con tu frente en alto orgulloso(a) de quien eres, una pieza de arte de Nuestro Creador. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil, hoy estamos mañana no sabemos, que no merece perder el tiempo con rencores, con discusiones innecesarias, hoy es el dí­a de perdonar las ofensas del pasado y de aclarar viejos malentendidos.  Da amor a los que amas sin querer cambiarlos, acéptalos tal y como son y respeta el don más valioso que han recibido de Dios, su libertad.

Disfruta de tu vida sin esperar a arreglar todos tus problemas, que se desaparezcan tus traumas, que llegue el amor de tu vida o que regrese el que se fue, que todo salga como tú quieres que sea, que alguien reconozca tu valí­a, no! disfruta aquí­ y ahora, en el presente que es cuando la vida está sucediendo, en este preciso instante, si al terminar de leer esto quieres abrazar a quien está junto a ti, hazlo! llamar a decir a alguien que lo estás pensando, hazlo! a disculparte con alguien por algún error, no esperes, hazlo hoy!. Y recuerda quien tiene que reconocer tu valí­a eres tú!!

Agradece todas las bendiciones que tienes, agradece tu capacidad de oí­r el canto de los pájaros y disfrutar de la Madre Naturaleza con todo su esplendor, de que puedes escuchar tu música preferida, la risa de tus hijos, juega con ellos, diles cuánto los amas.  La vida tiene a veces situaciones difí­ciles, pero recuerda lo bien equipado(a) que estás para enfrentarla, una gran fortaleza que te permite soportar todas las pérdidas, la libertad de elegir, cómo reaccionar ante lo que sucede y principalmente el amor y el apoyo de tus seres queridos.

Así­ que no olvides que fuiste formado a partir de un diseño maravilloso concebido por Dios y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos, pero principalmente lo maravilloso de ser como somos!!

Amor incondicional a nuestros hijos

Si queremos que nuestros hijos se valoren y tengan una Autoestima saludable el primer paso es darles amor incondicional.  Por favor no los critique o humille, principalmente en presencia de otras personas.  Creo que este es un error que todos hemos cometido alguna vez, pensábamos que aprenderí­an mejor, pues no! estudios comprueban que el Autoestima se inicia sabiendo que fuimos amados por lo que éramos, no por lo que hací­amos. Si hacen algo con lo que usted no está de acuerdo, hable con ellos, dialogue con ellos. Estí­mulos positivos dan resultados positivos, estí­mulos negativos dan resultados negativos.

Procure enfocarse en lo positivo y aliéntelos en todo lo que hacen. Si no está de acuerdo, explí­quele sus razones de por qué no, hágales sentir que son personitas valiosas, especialmente para usted.  Eso les ayudará a construir su identidad y por lo tanto una Autoestima saludable y sabrán que valen aún cuando cometan errores.

 

 

 

Toma un tiempo para estar solo y pensar

En nuestro diario vivir las ocupaciones y los deberes no nos dejan tiempo para nosotros, pero es importante que sepas que necesitas estar tú solo, enteramente solo para preguntarte si lo que haces realmente es lo que viniste a hacer a esta vida. Si es lo que te gusta o que amas hacer!

De pronto las respuestas son que si, desde luego, sin lugar a dudas, está bien! Piensa un poco más y confróntate. Piensa en lo que más te gusta en la vida y cómo lo podrí­as realizar.

Aquí­ quiero comentarte algo muy moderno en el campo de la superación personal que quizá te ayude y te de luz en el camino: si te estás esforzando demasiado en lo que haces, si sientes que tu esfuerzo es mayúsculo en algunos momentos, entonces, ten la certeza de que eso no es lo tuyo, no es tu camino.

El camino del éxito siempre se recorre sin esfuerzo. El esfuerzo aparece cuando se camina en contra de nuestra esencia.

 

Apreciémonos cada día más y más

Apreciamos todo lo que nos rodea, amigos, carros, casa, eventos, trabajos, etc. etc. sin darnos cuenta de que lo que más debemos apreciar es a nosotros mismos.

En verdad nuestros amigos, nuestras comodidades, nuestras posesiones nos hacen sentir alegres, felices, contentos, a veces inclusive realizados,  pero si analizamos más profundo, esas son emociones,  no una norma de valor.  Las normas para valorarnos vienen desde adentro y se proyectan hacia afuera en todas nuestras relaciones. Valoremos más el ayudar a nuestro vecino, el tolerar comportamientos, el saludar a los mayores, el respetar los derechos de los niños, el agradecer un gesto de amor de nuestra pareja. Todas esas cosas que hacemos desde el corazón y que en realidad refleja nuestra Esencia,  nuestro verdadero valor.

Autoestima es estar seguros de sí­ y lo más importante es cuánto nos estimamos nosotros, cuánto nos valoramos. Nuestros pensamientos acerca de nosotros tienen que ser positivos ya que los pensamientos y las creencias acerca de nosotros es lo que determina esa Autoestima.

Es importante entender que nuestra Autoestima, si bien es cierto fue formada por criterios y circunstancias del pasado, es nuestro pensamiento actual el que la modela, ya sea de la misma manera que fue creada o de la manera que nosotros nos vemos ahora.  No entremos en un cí­rculo vicioso, nosotros podemos romperlo si nos lo proponemos. Ahora tenemos la capacidad de cambiar esos paradigmas de acuerdo a nuestro punto de vista, de acuerdo a nuestra propia opinión.

Pues bien,  a trabajar en nuestra Autoestima, a valorar cada gesto de amor que tenemos con los otros, a hacer valer nuestros deseos y necesidades, a apreciarnos nosotros primero para así­ emanar esa valí­a hacia afuera.

La importancia de terminar las cosas

Lo más común es que tengamos muchos proyectos, planes, tareas, etc. Nuestra mente está siempre creando y por lo tanto llena de pensamientos de toda í­ndole que poco a poco nos llevan a comenzar a trabajar en ellos con todo el entusiasmo del caso pero sin tomar en consideración que en realidad el ajetreo de la vida cotidiana, las obligaciones, el trabajo, los niños y el resto de tareas, nos hacen posponer no solamente nuestros sueños sino también lo que hemos comenzado aunque sea una simple tarea de conciliar nuestra cuenta bancaria, archivar documentos, escribir una carta, contestar una nota a un querido amigo, pasar a dejar ese recuerdo que trajimos de nuestra último viaje para alguien especial, terminar de leer el libro que comenzamos hace casi un año; así­ podríamos seguir enumerando algunas de las cosas que nunca terminamos.  Debemos ser honestos con nosotros mismos y aceptar que lo seguiremos posponiendo para mañana y mañana para mañana hasta años más tarde darnos cuenta de que sigue ahí­, pendiente!

¿Cómo influye esto en nuestras vidas? Lo que se pospone para terminar otro dí­a, en otro momento, más tarde, no es más que un asunto pendiente para nuestro subconsciente.  Al ser un asunto pendiente impregnamos en nuestro interior la falla de no haber terminado ese algo y de cierta manera dejamos un lazo con el llamado pasado que nos molesta y nos obstaculiza vivir en el presente y disfrutar de aquí y ahora.

Así­ que la próxima vez que vayas a comenzar algo, no olvides tener la plena convicción de que lo vas a terminar y verás no sólo lo bien que se siente el terminar una tarea, sino que podrás disfrutar plenamente de sentirte libre de ataduras.