Hablemos de Autoestima

No puedes tocarla, pero afecta cómo te sientes. No puedes verla, pero aparece cuando te miras al espejo. No puedes oírla, pero está ahí cuando hablas o piensas sobre ti mismo.

Qué es esa cosa tan importante y misteriosa a la vez? Es tu AUTOESTIMA!!

Siempre me pregunté por qué personas en un mismo entorno, con las mismas capacidades y teniendo las mismas oportunidades, opciones y herramientas hay algunas que son totalmente exitosas y otras no.  Personas que teniendo lo que se podrí­a decir todo, no son felices y siempre añoran algo; otras a sabiendas de que la situación en que están es insostenible continúan en la misma; y, otras por no salir de su llamada “Zona de comfort”, no hacen algo por progresar?.  A la conclusión que llegué luego de un exhaustivo análisis, investigaciones y entrevistas es que existe un denominador común, Autoestima!!

La definición de Autoestima de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua es:  Valoración generalmente positiva de sí­ mismo.

Para entender la Autoestima es importante separar el término en dos palabras. Analicemos la palabra estima, que significa que algo o alguien es importante, especial o valioso. La admiración por una persona cercana, tu padre, un médico, un bombero, un policía, un voluntario, etc. podría igualmente ser algo físico, valoras el trofeo en el concurso de matemáticas, en el juego de futbol porque representa un logro importante en tu vida, el automóvil que manejas porque es el fruto de tu esfuerzo, etc. Y auto, significa tu mismo. Por lo tanto si unimos las dos palabras nos facilitará darnos cuenta del verdadero significado de Autoestima.  Es cuánto te valoras a ti mismo y qué tan importante piensas que eres. Es la forma en la que te ves y cómo te sientes respecto de las cosas que puedes hacer.

No se trata de pensar que eres perfecto, porque nadie lo es, no se trata de jactarse de lo que tienes, si no de llegar a saber qué cosas haces bien, cuáles son tus talentos y por lo tanto cuánto vales como persona.

Lo más importante de la Autoestima es que hace que nos sintamos bien con nosotros mismos, porque el modo que nos sentimos respecto a nosotros mismos incide en forma decisiva en todos los campos, el trabajo, el amor, el sexo y el proceder con los que nos rodean.

Así que embarcarnos en la aventura de descubrirnos a nosotros mismos y por ender valorarnos para bien de nuestra Autoestima es un viaje reconfortante.

Nos vemos la próxima semana.

 

Las fechas límites

Por lo general es nuestra costumbre poner fechas lí­mites a muchas cosas, las que en realidad son buenas y necesarias si estamos hablando de un proyecto que queremos ver hecho realidad, de la construcción de obras públicas; tenemos una fecha lí­mite para la entrega de un vestido de novia, pues la boda ya tiene fecha!.  Lamentablemente nos hemos acostumbrado a poner fechas lí­mites en el campo de nuestras relaciones personales también; por ejemplo, si es que Juan, Jaime, José o quien sea, no me da el anillo de compromiso hasta el mes de Diciembre, nuestro noviazgo se termina! si es que no termina con la otra enamorada que tiene en tres meses, yo termino con él; si no se divorcia hasta el año que viene, la relación no va más, si no manda al hijo de su casa máximo después de la Navidad, yo no regreso con él.  Esto también se da en relaciones que han estado ya por largos años, dicen: voy a permanecer en el hogar hasta que los hijos se gradúen,  si él no cambia su carácter y su forma de tratarme, yo me voy máximo en seis meses, podrí­amos enumerar muchas más.  Así­ las parejas viven en la espera de que si la relación funcionará, no funcionará o qué pasará.  Estas frases les deben sonar muy familiares, casi todos nosotros hemos caí­do en alguna de ellas.

Por otro lado (en nuestro inconsciente afán de control) tendemos a pedir consejo, sea a personas amigas o a profesionales en cómo puedo hacer para que él o ella haga……… ya sea que no me siga traicionando, que tengamos un bebé, que me ponga más atención, que se comprometa en el matrimonio, que haga más dinero y la mejor! que me valore y aprecie lo que hago por él o ella!

Como vemos nuestro amor hacia la otra persona se halla condicionado de alguna manera de tal forma que muchas veces antes de que comience una hermosa relación basada en la espiritualidad ya está nublada por fechas lí­mites y condiciones a nuestra conveniencia para que pueda seguir.

Serí­a bueno que cuando cualesquiera de estas situaciones se presenten, en lugar de poner fechas lí­mites de acuerdo a nuestro criterio, busquemos dentro de nosotros qué nos está queriendo decir el Universo, en cuál  de nuestras cualidades o defectos debemos trabajar? cuál es el mensaje que esta situación tiene y principalmente cómo hago para sacar lo mejor de mí­, qué necesito amar más de mi? cómo puedo hacer para creer más en mi, para tener más confianza en mí­ misma(o)? cuánto tiempo dedico a preocuparme por el desenlace o cuál es mi mayor miedo? desde luego tenemos como resultado la ansiedad, que dicho sea de paso se genera por estar aquí­ y ahora pero querer estar allá!

La ansiedad está relacionada con una relación que no es saludable, hacerse preguntas como éstas nos darán una mayor claridad de nosotros mismos, al hacer esto veremos cómo las fechas lí­mites desaparecen, porque seremos nosotros los que estemos a cargo de nuestra vida sin esperar en otros, sabremos la maravilla que somos en realidad y cuánto valemos, así­ tendremos la relación que queremos tener. Sabremos qué queremos para nosotros.

Una sugerencia, la próxima vez que estés poniendo fecha lí­mite en tu relación, mira en tu interior, ahí­ está la respuesta!

 

Comienza a liberarte

Si leíste mi blog anterior y te pusiste a pensar en él, probablemente te estarás preguntando cómo liberarte de la carga que llevas por años si muchas veces ni siquiera sabes el por qué de esas cargas, solamente que están ahí. También te preguntarás si quien te hirió no tiene la culpa, entonces quién. Igualmente cómo disfrutar de la vida cuando hay cuentas que pagar y asuntos que resolver.

La solución realmente es muy simple, aunque a veces parece un tanto difícil, aceptar las cosas como son, o están o suceden.

La aceptación es indispensable para poder trabajar con lo que queremos trabajar. Pero que pasa en nuestro inconsciente?, la negación se hace cargo de nuestra mente y nos la nubla, es por eso que despertar nuestra consciencia es de vital importancia para así darnos cuenta de qué es lo que nos conviene más para nuestro bienestar personal y nuestra felicidad interior, para valorarnos más y más cada día.  El momento que aceptamos que tenemos un problema, que hay algo que nos molesta, ese momento hemos dado el primer paso a nuestra liberación.

Por difícil que sea acéptalo, lamentarse sobre el pasado no cambiará nada y preocupándose por el futuro no te protegerá de él. Qué es lo que se puede hacer, aquí y ahora, para atraer más amor a tu vida, felicidad y paz ya que el objetivo de nuestras vidas es ser felices?. Nos sería de buena ayuda tomar en consideración lo siguiente:

Neale Donald Walsch, autor de la trilogía “Conversaciones con Dios”, tiene esta sabia definición: “La perspectiva crea la percepción, la percepción crea la creencia, la creencia crea el comportamiento, el comportamiento crea la experiencia y la experiencia crea la realidad y la realidad crea la siguiente perspectiva”.

La perspectiva es el modo de visualizar o dibujar un escenario, en la vida real es la forma cómo vemos las cosas, nuestra idea de ellas o nuestro paradigma.

La percepción es la manera en la que el cerebro interpreta los estímulos sensoriales que recibe a través de los sentidos para formar una impresión consciente de la realidad física de su entorno, redundando diríamos que es lo que percibimos de lo que visualizamos.

La creencia es el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa, o sea que está totalmente seguro de lo que piensa.

El comportamiento o conducta es el conjunto de respuestas que presenta un ser vivo en relación con su entorno o mundo de estímulos. El comportamiento puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario, o sea que tu actúas de acuerdo a la información que has recopilado hasta aquí.

La experiencia es una forma de conocimiento o habilidad derivados de la observación, de la participación y de la vivencia de un evento proveniente de las cosas que suceden en la vida, especialmente de las cosas que suceden en tu vida.

La realidad es existencia real y efectiva de una cosa, desde luego tomando en consideración todos los conceptos dados anteriormente sería tú realidad.

Así  que veamos las cosas desde otro punto de vista, desde otra perspectiva, más positiva, más alegre, más tolerante para que partiendo de ese punto tengamos una percepción diferente de lo que está pasando en nuestras vidas, que nuestro comportamiento sea de acuerdo con nuestro criterio, un criterio consciente para así tener una experiencias que nos hagan realmente felices y seguirnos llenando de buena energía cada día y atrayendo cosas buenas hacia nosotros.

Tratemos de olvidarnos del Ego, el egoísmo, el egocentrismo, los rencores, las culpas, todo eso que nos atormenta y que no tenemos el coraje de manifestarlo por temor al qué dirán, por mantener una relación que realmente no nos nutre, más bien nos está matando por dentro o de un trabajo que no nos da satisfacciones.

Concluiré recalcando que todo depende de cómo vemos las cosas y no de la forma en que son en sí mismas. Es nuestra percepción la que determina el significado que le damos a los hechos, no son los hechos en sí, es nuestra percepción sobre la realidad la que determina nuestra forma de actuar.

Tomemos responsabilidad de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos, de nuestras emociones, de nuestras acciones que son lo único sobre lo que tenemos control y así iremos liberándonos cada día de nuestras cargas.

En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo se ve del color del cristal con que se mira.                               Ramón de Campoamor y Campoosorio.

 

Esclavitud moderna

Cuando hablamos de esclavitud siempre pensamos en épocas muy lejanas de tiempos pasados, pero lamentablemente en nuestra época sigue habiendo esclavitud!

Pregúntate de qué eres esclavo(a)?, de las heridas que recibiste cuando niño(a)?, de tus traumas de la infancia?, de lo que alguien más decidió que fueras?, de una relación que no te satisface?, de un trabajo que no disfrutas? o de la rutina de la vida?. Se podrí­a asegurar que la mayorí­a somos esclavos de algo, de algún trabajo, de alguna escuela, de alguna pareja, de un grupo, de una religión, hasta podrí­amos decir que de un aparato electrónico. Liberarnos es lo importante, tirar la carga que se lleva en la espalda con resentimientos, rencores, culpas propias y de otros. Deja de culpar a otros y a tu pasado de lo que no marcha bien en tu vida. Cada dí­a tienes la oportunidad de empezar otra vez, cada mañana, al abrir los ojos recibes otra oportunidad, recibes inspiración para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida, la responsabilidad es toda tuya, es tu decisión. No olvides que tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, tampoco depende de Dios, tu felicidad depende de ti, porque si tú no quieres estar feliz, nadie puede hacer nada al respecto.

Pregúntate qué es lo que te tiene esclavizado(a), el miedo al rechazo? al éxito? al fracaso? al qué dirán? a la crí­tica? a cometer errores? a quedarte solo(a), esas ideas están en tu mente y son cadenas que tú mismo le has impuesto a tu vida. A lo que debemos tenerle miedo es a no ser nosotros mismo, a dejar pasar nuestra vida, a que más tarde digamos dónde se fue el tiempo? sin darnos cuenta que lo que se fueron son las oportunidades que nos brindó la vida, que no las aprovechamos, oportunidad de decirle a otros cuánto los amamos, oportunidad de mostrarte a otros como eres, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes.  Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta que nadie lleva un registro de tus faltas, sólo tú mismo, ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica eres tú mismo,  ya déjate en paz, ya perdónate, camina con tu frente en alto orgulloso(a) de quien eres, una pieza de arte de Nuestro Creador. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil, hoy estamos mañana no sabemos, que no merece perder el tiempo con rencores, con discusiones innecesarias, hoy es el dí­a de perdonar las ofensas del pasado y de aclarar viejos malentendidos.  Da amor a los que amas sin querer cambiarlos, acéptalos tal y como son y respeta el don más valioso que han recibido de Dios, su libertad.

Disfruta de tu vida sin esperar a arreglar todos tus problemas, que se desaparezcan tus traumas, que llegue el amor de tu vida o que regrese el que se fue, que todo salga como tú quieres que sea, que alguien reconozca tu valí­a, no! disfruta aquí­ y ahora, en el presente que es cuando la vida está sucediendo, en este preciso instante, si al terminar de leer esto quieres abrazar a quien está junto a ti, hazlo! llamar a decir a alguien que lo estás pensando, hazlo! a disculparte con alguien por algún error, no esperes, hazlo hoy!. Y recuerda quien tiene que reconocer tu valí­a eres tú!!

Agradece todas las bendiciones que tienes, agradece tu capacidad de oí­r el canto de los pájaros y disfrutar de la Madre Naturaleza con todo su esplendor, de que puedes escuchar tu música preferida, la risa de tus hijos, juega con ellos, diles cuánto los amas.  La vida tiene a veces situaciones difí­ciles, pero recuerda lo bien equipado(a) que estás para enfrentarla, una gran fortaleza que te permite soportar todas las pérdidas, la libertad de elegir, cómo reaccionar ante lo que sucede y principalmente el amor y el apoyo de tus seres queridos.

Así­ que no olvides que fuiste formado a partir de un diseño maravilloso concebido por Dios y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos, pero principalmente lo maravilloso de ser como somos!!

Amor incondicional a nuestros hijos

Si queremos que nuestros hijos se valoren y tengan una Autoestima saludable el primer paso es darles amor incondicional.  Por favor no los critique o humille, principalmente en presencia de otras personas.  Creo que este es un error que todos hemos cometido alguna vez, pensábamos que aprenderí­an mejor, pues no! estudios comprueban que el Autoestima se inicia sabiendo que fuimos amados por lo que éramos, no por lo que hací­amos. Si hacen algo con lo que usted no está de acuerdo, hable con ellos, dialogue con ellos. Estí­mulos positivos dan resultados positivos, estí­mulos negativos dan resultados negativos.

Procure enfocarse en lo positivo y aliéntelos en todo lo que hacen. Si no está de acuerdo, explí­quele sus razones de por qué no, hágales sentir que son personitas valiosas, especialmente para usted.  Eso les ayudará a construir su identidad y por lo tanto una Autoestima saludable y sabrán que valen aún cuando cometan errores.

 

 

 

Toma un tiempo para estar solo y pensar

En nuestro diario vivir las ocupaciones y los deberes no nos dejan tiempo para nosotros, pero es importante que sepas que necesitas estar tú solo, enteramente solo para preguntarte si lo que haces realmente es lo que viniste a hacer a esta vida. Si es lo que te gusta o que amas hacer!

De pronto las respuestas son que si, desde luego, sin lugar a dudas, está bien! Piensa un poco más y confróntate. Piensa en lo que más te gusta en la vida y cómo lo podrí­as realizar.

Aquí­ quiero comentarte algo muy moderno en el campo de la superación personal que quizá te ayude y te de luz en el camino: si te estás esforzando demasiado en lo que haces, si sientes que tu esfuerzo es mayúsculo en algunos momentos, entonces, ten la certeza de que eso no es lo tuyo, no es tu camino.

El camino del éxito siempre se recorre sin esfuerzo. El esfuerzo aparece cuando se camina en contra de nuestra esencia.

 

Apreciémonos cada día más y más

Apreciamos todo lo que nos rodea, amigos, carros, casa, eventos, trabajos, etc. etc. sin darnos cuenta de que lo que más debemos apreciar es a nosotros mismos.

En verdad nuestros amigos, nuestras comodidades, nuestras posesiones nos hacen sentir alegres, felices, contentos, a veces inclusive realizados,  pero si analizamos más profundo, esas son emociones,  no una norma de valor.  Las normas para valorarnos vienen desde adentro y se proyectan hacia afuera en todas nuestras relaciones. Valoremos más el ayudar a nuestro vecino, el tolerar comportamientos, el saludar a los mayores, el respetar los derechos de los niños, el agradecer un gesto de amor de nuestra pareja. Todas esas cosas que hacemos desde el corazón y que en realidad refleja nuestra Esencia,  nuestro verdadero valor.

Autoestima es estar seguros de sí­ y lo más importante es cuánto nos estimamos nosotros, cuánto nos valoramos. Nuestros pensamientos acerca de nosotros tienen que ser positivos ya que los pensamientos y las creencias acerca de nosotros es lo que determina esa Autoestima.

Es importante entender que nuestra Autoestima, si bien es cierto fue formada por criterios y circunstancias del pasado, es nuestro pensamiento actual el que la modela, ya sea de la misma manera que fue creada o de la manera que nosotros nos vemos ahora.  No entremos en un cí­rculo vicioso, nosotros podemos romperlo si nos lo proponemos. Ahora tenemos la capacidad de cambiar esos paradigmas de acuerdo a nuestro punto de vista, de acuerdo a nuestra propia opinión.

Pues bien,  a trabajar en nuestra Autoestima, a valorar cada gesto de amor que tenemos con los otros, a hacer valer nuestros deseos y necesidades, a apreciarnos nosotros primero para así­ emanar esa valí­a hacia afuera.

La importancia de terminar las cosas

Lo más común es que tengamos muchos proyectos, planes, tareas, etc. Nuestra mente está siempre creando y por lo tanto llena de pensamientos de toda í­ndole que poco a poco nos llevan a comenzar a trabajar en ellos con todo el entusiasmo del caso pero sin tomar en consideración que en realidad el ajetreo de la vida cotidiana, las obligaciones, el trabajo, los niños y el resto de tareas, nos hacen posponer no solamente nuestros sueños sino también lo que hemos comenzado aunque sea una simple tarea de conciliar nuestra cuenta bancaria, archivar documentos, escribir una carta, contestar una nota a un querido amigo, pasar a dejar ese recuerdo que trajimos de nuestra último viaje para alguien especial, terminar de leer el libro que comenzamos hace casi un año; así­ podríamos seguir enumerando algunas de las cosas que nunca terminamos.  Debemos ser honestos con nosotros mismos y aceptar que lo seguiremos posponiendo para mañana y mañana para mañana hasta años más tarde darnos cuenta de que sigue ahí­, pendiente!

¿Cómo influye esto en nuestras vidas? Lo que se pospone para terminar otro dí­a, en otro momento, más tarde, no es más que un asunto pendiente para nuestro subconsciente.  Al ser un asunto pendiente impregnamos en nuestro interior la falla de no haber terminado ese algo y de cierta manera dejamos un lazo con el llamado pasado que nos molesta y nos obstaculiza vivir en el presente y disfrutar de aquí y ahora.

Así­ que la próxima vez que vayas a comenzar algo, no olvides tener la plena convicción de que lo vas a terminar y verás no sólo lo bien que se siente el terminar una tarea, sino que podrás disfrutar plenamente de sentirte libre de ataduras.

 

 

Pequeños cambios grandes resultados

Cuando nos damos cuenta de que lo que sentimos no está de acuerdo con lo que deseamos y nos entra no sólo desconsuelo sino angustia, enojo y a veces rabia de ser así­ y no saber por qué ni cómo cambiar, es el mejor momento de comenzar a trabajar en ti mismo.

Tomemos en cuenta que el concepto que tenemos de nosotros mismo es el más importante, es por eso que cuando cometemos errores nos culpamos una y otra vez por él, pero a veces el concepto que tenemos no se ajusta a la realidad o no queremos aceptar las virtudes que tenemos, ya sea porque hay archivados conceptos erróneos escuchados en la niñez o porque simplemente no lo creemos. No olvidemos que nuestros pensamientos (no tanto la realidad) son los que hacen que nos sintamos mal y al fin y al cabo, nuestros pensamientos son para nosotros la realidad.

Como seres humanos no tenemos lí­mites sino los impuestos por nosotros mismo, es una verdad, pero los lí­mites que ponemos nos dan una imagen sobre nosotros que no es clara o parece no exitosa, pensamos que somos una carga para los demás, somos inseguros de dar cualquier paso así­ sea uno para el éxito, dudamos siempre de nosotros y sólo vamos donde otros quieren que vayamos.

Seguramente estás pensando que es un trabajo inmenso y difí­cil que no lo vas a poder hacer, podrá parecer desde afuera, pero si escuchas a tu corazón que grita por un cambio, ese es el incentivo perfecto para comenzar y si lo haces con pequeñas cosas y en forma sistemática verás que el resultado es increí­ble.

No necesitas hacer cambios drásticos en tu vida.  Actuar llevados por las emociones del momento no es lo mejor,  ver qué puedes hacer por mí­nimo que parezca para cambiarlo funcionará!. Por ejemplo, si al mirarte al espejo estás acostumbrado(a) a ver una persona no agradable, cámbialo!! observa cómo se iluminan tus ojos cuando sonrí­es! Cuando la timidez te produce miedo de hablar, di voy a cambiar, yo si puedo! Si tienes la mala costumbre de compararte con otras personas, para! eres único! Si tienes un trabajo que no te gusta y tienes que seguir, tendrás tus razones, pero busca algo que sí­ te guste hacer y hazlo!

Cualquiera de esos pequeños cambios que escojas para empezar será un buen comienzo y poco a poco vas a notar la diferencia, verás el gran resultado. Te sentirás mejor y por ende emanarás energí­a positiva a tu alrededor.

Hasta la próxima semana.

 

Nuestro mejor consejero

Si nos preguntaran qué piensa usted de su Autoestima, diríamos está perfecta!

Respuestas como yo me amo a mi mismo(a), hago lo que quiero y me hago respetar cuando me molestan serían algunas de ellas.  Pero nos guardaríamos los si supieran que me da miedo hablar o expresar lo que siento y lo que pienso por temor a ser juzgado(a).  Que hago lo que me dicen para agradar y así­ ser aceptado(a), que me veo feo(a), que no me siento sexy o con atractivo, que muchas veces me siento tonto(a), que por dentro me remuerde la ira de no ser reconocido(a) cuando he hecho tanto por alguien. Que cuando quiero algo tengo que ceder a lo que otros proponen y agachar la cabeza “para llevar la fiesta en paz”. Han oí­do esa frase?

Me dirán ustedes eso qué tiene que ver con la Autoestima? pues les diré que todo!!

Cuando nos valoramos por lo que realmente somos y hacemos valer nuestros derechos sin pisotear a nadie es cuando tenemos una Autoestima saludable.

Cuando hacemos valer nuestra opinión pero no por lo que otros dicen, si no porque eso es lo que pensamos al respecto y si difiere de otro criterio está bien, porque todo punto de vista es válido. Como seres humanos somos diferentes dependiendo de cultura, entorno, educación, creencias, etc. por ende nuestras perspectivas cambian y así­ también nuestras percepciones de las cosas.  El respeto es la base para acordar que no se está de acuerdo.

Porque para sentirnos aceptados no necesitamos estar de acuerdo con lo que no va con nuestros principios.  Que no nos hace bien acceder a consumir alcohol o drogas o a tener sexo para que nos acepten, si eso ocurre es que nos están abusando y nadie tiene derecho a hacerlo, ahí­ entra nuestra valía, nuestra Autoestima.

Que cuando nos sentimos feos o no sexy estamos diciéndole a nuestro Creador que somos un error de El, será cierto? El comete errores? es el Poder y la Perfección en esencia por qué haría algo así­? respóndase usted mismo. Así­ que la próxima vez que se mire al espejo comience por darse cuenta qué es lo más bonito que tiene. Su sonrisa? una sonrisa ilumina el mundo! Sus cejas? sus ojos? esos que reflejan la maravilla que está dentro. Su boca, esa que podrí­a ser la envidia de muchos, así­ que a hablar con el espejo y sacar lo bellos que somos!

Que a veces pienso que soy tonto(a)? pues sí­, a veces todos hacemos tonterí­as, es parte de la vida, eso no quiere decir que somos tontos y si es más de una vez que nos sentimos de esa forma, o muy a menudo, piense de dónde viene esa idea. Será que la oyó de niño(a) y se le grabó?  talvez, pero ahora ya no es un(a) niño(a) que tienen que decirle qué es o qué no es, ahora es usted quien decide qué quiere ser.

Enojado(a) porque ha hecho tanto por alguien  o por muchos sin ningún reconocimiento? pues bien, a aceptarlo!  hay gente desagradecida en el mundo, así­ que serí­a bueno comenzar a hacer cosas por alguien que sí­ le va a agradecer y muchísimo!! por usted mismo(a)!

Todos estos sentimientos encerrados que desatan emociones un tanto desproporcionadas en nuestro interior nos llevan más tarde a la codependencia de la cual hablaremos en un futuro.

En definitiva nuestro yo interior, nuestro corazón es el mejor consejero y el que realmente nos va a dar la respuesta de cómo está nuestra Autoestima.

La próxima vez antes de hablar, de aceptar, de estar de acuerdo, de decir si,  haga una pausa y piense cómo se siente en su interior, qué le está diciendo su corazón y así­ poco a poco irá cambiando su manera de pensar acerca de usted , cambiará su perspectiva y poco a poco igualmente comenzará a valorarse, a cambiar la forma de percibirse a si mismo(a).

Toma tiempo! pero vale la pena!